El error de la autolimitación ambiental: Cómo el desarrollo verde puede salvar la economía de los países emergentes
Imagínate que eres el ministro de Hacienda de una economía en desarrollo. Tienes que lidiar a diario con la inflación, la inestabilidad macroeconómica y la falta de presupuesto para los servicios públicos más básicos. De pronto, un ecologista entusiasta entra a tu oficina con un imperativo moral: debes reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de tu país
Lo más probable es que dejes de escuchar casi de inmediato. ¿Por qué? Porque sabes perfectamente que el impacto de tu nación en el calentamiento global es minúsculo. Países populosos como Pakistán, Nigeria o Egipto representan menos del 1% de las emisiones mundiales. Eliminar por completo tu huella de carbono implicaría costos altísimos y frenaría la prosperidad económica sin generar un cambio perceptible en el clima del planeta.
Sin embargo, ignorar el cambio climático desde la política económica sería un error garrafal. La clave no está en ver la descarbonización como un castigo o una restricción, sino como la mayor oportunidad de crecimiento industrial de las últimas décadas
Para los países en desarrollo, el verdadero objetivo no es reducir su propia huella, sino aprovechar la transición verde para subirse a sectores de rápido crecimiento que ayuden al resto del mundo a descarbonizarse.
Para navegar este nuevo mapa global, Ricardo Hausmann propone seis recomendaciones estratégicas fundamentales:
Las 6 claves para liderar el crecimiento verde en economías en desarrollo
1. Súmate a la electrificación mundial
Dado que más del 70% de las emisiones globales provienen del uso de energía, el camino hacia la neutralidad climática exige electrificar los procesos industriales e incentivar fuentes limpias como la solar y la eólica. Esto abre una oportunidad masiva para el sector extractivo y manufacturero
El auge minero: Fabricar paneles solares, turbinas, cables y baterías requiere un uso intensivo de metales y tierras raras, cuya producción global deberá multiplicarse
. La neutralidad climática mundial pasa necesariamente por un auge en la minería verde (que gestione eficientemente el agua y la energía limpia local) . Entrar en las cadenas globales de valor: Hoy en día se construyen megafábricas de baterías de iones de litio principalmente en China, Europa y EE. UU.. Los gobiernos en desarrollo deben preguntarse qué capacidades les faltan y cómo adquirirlas para atraer estas instalaciones y procesar los minerales dentro de sus fronteras
. Redistribución de capacidades: Es vital identificar qué industrias locales se contraerán o perderán acceso a créditos internacionales por sus altas emisiones y migrar proactivamente esos recursos humanos y técnicos hacia sectores verdes
.
2. Aproveche la proximidad a la energía renovable
Históricamente, combustibles fósiles de alta densidad energética como el carbón o el petróleo "aplanaron el mundo", ya que transportarlos a largas distancias resultaba sumamente barato (por ejemplo, enviar un barril de USD 100 cuesta apenas unos USD 4 al otro lado del planeta). Esto permitía que países pobres en energía, como Japón o Alemania, fueran competitivos importando recursos para producir acero.
Con la energía verde, las reglas del juego cambian:
Transportar energía limpia a largas distancias exige transformarla en moléculas como el amoníaco, un proceso que multiplica por seis el costo original de la energía.
Esto genera un incentivo masivo para el uso de energía renovable in situ. Los sectores industriales que hacen un uso intensivo de energía migrarán hacia aquellos países tropicales o desérticos capaces de generar energía solar o eólica a bajo costo
.
3. Mantenga bajos los costos de capital
A diferencia de las plantas de combustibles fósiles, la energía solar o eólica no requiere comprar combustible; el viento y el sol son gratis
El dilema de las tasas: Mientras que en Alemania un préstamo para proyectos verdes puede conseguirse a tasas del 2%, en la República Dominicana ronda el 7%. Esa brecha financiera destruye la ventaja competitiva natural del trópico.
Gobernanza macroeconómica: Mantener un riesgo país bajo mediante instituciones sólidas es indispensable para competir
. Países con enormes reservas de minerales clave (litio, cobre, níquel) corren el riesgo de dilapidar sus recursos si una mala gestión macroeconómica o políticas de expropiación ahuyentan a los mercados de capitales, tal como le ocurrió históricamente a la producción petrolera de Venezuela.
4. Gestione los riesgos tecnológicos
Nadie sabe con certeza absoluta qué tecnologías ganarán la carrera de la descarbonización, pero sí sabemos cuáles están compitiendo. Los gobiernos no pueden quedarse estáticos y deben implementar sistemas de vigilancia tecnológica activa.
Países como Israel y Singapur cuentan con un "científico jefe" en sus ministerios de Economía para anticipar disrupciones y dirigir la inversión en I+D.
De igual manera, Chile ha invertido en un centro de estudios del litio junto a consorcios universitarios globales para monitorear tecnologías que bajen costos o que, por el contrario, amenacen con desplazar el litio del mercado
.
5. Explore los sumideros de carbono
"Cero emisiones netas no significa cero emisiones brutas". Dado que seguirá existiendo la emisión de carbono, la captura del mismo generará mercados muy dinámicos en el futuro a través de créditos de carbono.
Institucionalidad y credibilidad: En regiones como el Amazonas, la deforestación avanza porque la ganadería es más rentable en el corto plazo. Si bien la captura de carbono por hectárea de bosque puede ser más eficiente económicamente, actualmente los precios internacionales fuera de Europa están sumamente devaluados debido a la falta de confianza del mercado (el temor a que un bosque protegido sea talado al año siguiente)
. Los países en desarrollo deben fundar instituciones locales que aporten absoluta credibilidad a estos créditos. Sumideros geológicos: Los gobiernos deben investigar, certificar y legislar los derechos de propiedad de sus formaciones geológicas subterráneas aptas para almacenar carbono, abriendo una nueva vía para cobrar "alquileres" de almacenamiento al resto del mundo
.
6. Prepárese para aprender
Ningún país domina actualmente todas las industrias del futuro; la diferencia radicará entre los que tengan la capacidad de aprender y los que no.
El crecimiento no se logra únicamente explotando las ventajas comparativas actuales, sino desarrollando activamente nuevas ventajas.
Un ejemplo claro es Francia: históricamente fuerte en quesos y vinos, logró transformarse con éxito en una potencia de la aviación comercial y los trenes de alta velocidad . Para fabricar electrolizado
res de forma competitiva o transformar la luz solar en riqueza, los gobiernos deben centrarse en atraer inversiones estratégicas, retener talento mundial y apoyar programas de investigación universitarios, en lugar de cerrar sus mercados internos.
Conclusión: El verdadero enfoque verde
"Pedir a los países que contribuyan a la descarbonización mundial dando prioridad a la propia huella de carbono es un planteamiento inútil. Más prometedor resulta crear valor y medios de vida en el propio país ayudando a la descarbonización mundial." — Ricardo Hausmann
La transición energética global no debe ser vista por las economías emergentes como una carga moral impuesta, sino como un lienzo en blanco repleto de oportunidades
